Una propiedad tiene una historia registral que va mucho más allá de la escritura que guardamos en casa. En el Registro Público de la Propiedad pueden constar distintos actos relacionados con el inmueble, sus propietarios y los derechos inscritos sobre él. Conocer estos antecedentes puede ser especialmente útil cuando queremos vender, heredar, regularizar o simplemente entender mejor la situación jurídica de una propiedad.
¿TERMINASTE DE PAGAR TU HIPOTECA? TODAVÍA HAY ALGO QUE REVISAR
Introducción:
Terminaste de pagar la casa. ¿Ya terminaste con la hipoteca?
La pregunta puede parecer extraña.
Si ya hiciste el último pago de tu crédito, es lógico pensar que la deuda quedó atrás y que la propiedad finalmente está libre.
Pero hay una diferencia entre haber liquidado el crédito y que la hipoteca haya quedado cancelada en el Registro Público de la Propiedad.
Y esa diferencia importa.
El último pago no borra automáticamente la hipoteca del Registro
Cuando una propiedad se compra mediante un crédito hipotecario, la hipoteca queda constituida como garantía sobre el inmueble.
Durante los años siguientes, hacemos nuestros pagos, recibimos estados de cuenta y seguimos con nuestra vida.
Hasta que llega ese día:
“Ya quedó pagada.”
Es un momento importante. Pero todavía conviene revisar qué sigue.
La cancelación de la hipoteca requiere que el acto correspondiente se formalice y que la cancelación quede reflejada en el Registro Público de la Propiedad. En Puebla existen procedimientos registrales específicos para cancelar inscripciones o anotaciones, y el Gobierno del Estado contempla la presentación del instrumento notarial correspondiente cuando se solicita la cancelación de un asiento registral.
Es decir, una cosa es que el banco ya no tenga un crédito pendiente de cobro y otra que la situación registral del inmueble ya esté actualizada.
¿Por qué importa?
Porque el Registro Público es el lugar donde queda asentada la situación jurídica registral de la propiedad.
Si una hipoteca continúa apareciendo como inscrita, quien consulte los antecedentes del inmueble puede encontrarse con ese gravamen, aunque el crédito haya sido liquidado hace tiempo.
Esto puede cobrar especial importancia si después quieres vender, donar, heredar o realizar alguna otra operación sobre la propiedad.
Cuando se solicita un certificado de libertad o existencia de gravamen, precisamente se consulta la situación registral del inmueble y los gravámenes que aparecen inscritos.
“Pero el banco ya me dio mi carta de liberación”
Y eso es una muy buena señal.
La documentación que acredita que el crédito fue liquidado es parte importante del proceso.
Pero todavía hay que llevar la cancelación hasta donde corresponde.
Dependiendo del crédito y de la institución que lo otorgó, el procedimiento puede variar. En algunos programas de vivienda, por ejemplo, la propia entidad acreedora puede instruir al Registro Público para cancelar la garantía una vez liquidado el crédito.
En otros casos interviene un notario para formalizar el acto y posteriormente realizar la inscripción correspondiente.
Por eso no conviene asumir que todos los créditos hipotecarios se cancelan exactamente de la misma manera.
¿Cómo saber si mi hipoteca ya está cancelada?
Una de las formas de comprobarlo es revisar la situación registral del inmueble.
El Gobierno del Estado de Puebla contempla la expedición de certificados de libertad o existencia de gravamen, que permiten conocer los gravámenes que aparecen registrados sobre una propiedad.
Así podemos pasar de:
“Estoy seguro de que ya terminé de pagar.”
a:
“Ya comprobé cómo aparece actualmente mi propiedad en el Registro.”
Y esa diferencia puede ahorrarnos complicaciones más adelante.
Un trámite que muchas personas dejan para después
Es fácil entender por qué pasa.
Durante años, la hipoteca forma parte de la vida cotidiana: pagos mensuales, estados de cuenta, intereses, seguros, trámites con el banco.
Cuando finalmente se termina de pagar, lo último que uno quiere es seguir haciendo papeleo.
Pero la propiedad va a seguir siendo parte de nuestro patrimonio durante muchos años.
Y quizá algún día queramos venderla.
O dejarla a nuestros hijos.
O donarla.
O utilizarla para otra operación.
Llegado ese momento, descubrir que la hipoteca todavía aparece registrada puede significar tener que detener el proceso para resolver algo que pudo haberse actualizado desde el momento en que terminó el crédito.
También conviene guardar los documentos
Después de cancelar una hipoteca, vale la pena conservar la documentación relacionada con el crédito y con su cancelación.
No solamente porque puede ser útil años después, sino porque los documentos permiten reconstruir la historia jurídica de la propiedad cuando sea necesario.
Una carpeta con la escritura, documentos del crédito, constancias de pago y la documentación de cancelación puede parecer poco importante cuando todo está resuelto.
Diez años después, puede ser exactamente lo que necesitamos.
Entonces, ¿qué pasa después de terminar de pagar?
No hay que verlo como un problema.
Simplemente hay que distinguir dos momentos:
1. Terminar de pagar el crédito.
La obligación económica con la institución queda liquidada conforme a las condiciones del crédito.
2. Cancelar la hipoteca.
Se formaliza la cancelación correspondiente y se actualiza la situación registral del inmueble.
Cuando ambos pasos están completos, la historia de la propiedad también queda actualizada en ese sentido.
La casa ya está pagada. Ahora asegúrate de que sus documentos también lo reflejen.
Terminar una hipoteca es un logro importante.
Y también es un buen momento para poner en orden la documentación de la propiedad y comprobar que lo que ocurrió en la realidad ya quedó reflejado donde corresponde.
En NIDALIA podemos orientarte con el proceso de cancelación de hipoteca y con la revisión de la situación documental y registral de tu propiedad.
Porque después de tantos años pagando una casa, vale la pena asegurarse de que el último capítulo también quedó escrito.
De nuestro blog
Nos esforzamos por brindarte una mayor comprensión de los procesos legales relacionados con los bienes inmuebles.
Una casa puede tener más metros de construcción de los que aparecen en sus documentos. Una ampliación hecha hace años, una habitación adicional o incluso un segundo piso pueden hacer que la realidad de la propiedad y su documentación ya no coincidan.
Cuando varios hermanos heredan una propiedad, es posible que cada uno tenga una idea diferente sobre qué hacer con ella. Uno puede querer vender, otro conservarla y otro no tener claro todavía qué decisión tomar.
